Desde adentro
Lo que no se ve
En las cercanías de la redacción del diario Crítica, la periodista, María Fernanda Mainelli cuenta sus comienzos, experiencias y anécdotas surgidas a lo largo de su carrera. Una profesión que le apasiona y adopta como estilo de vida.
"El periodismo es un trabajo más, no estamos para salvar a la humanidad ni para hacer grandes cosas más que contar, eso ya es mucho. Nuestro rol no es central, ni paladín, ni justiciero... es un trabajo bastante corriente que hay que hacerlo con humildad, hay que aprender todo el tiempo... y estar informado"
Maipú 271 planta baja, pleno microcentro de la ciudad de Buenos Aires, afuera ruido, caminantes compulsivos, adentro una recepción, una recepcionista y un cubículo extraño de acrílico que alberga a un señor a la hora de su almuerzo. María Fernanda Mainelli llega a la redacción minutos antes de nuestra cita. Apresurada, enérgica, chequea el lugar: "Es un quilombo, vamos a otro lado". Atenta decide donde ir. Parece tener todo planeado. Introducción, desarrollo, final, el esquema cerebral empieza a encaminarse.
¿cómo empezaste?
Empecé como periodista en Rosario, donde nací, los primeros trabajos fueron free lance. Luego una productora de TV me convocó para ser columnista de libros en un canal de noticias, fue mi primer trabajo fijo en el periodismo. También me sumé a la redacción de una revista y entendí que lo mío era la gráfica. Después un periodista de Buenos Aires, Daniel Capalbo, actual director del diario Crítica, me convoca para formar parte de la redacción de perfil.com, trabajé como editora hasta ser redactora de la revista del domingo.
Mainelli tiene a su cargo secciones fijas: Street Fashion, entrevista y análisis sobre moda, crítica de cine, recomendaciones de teatro, arquitectura, etc. además de crónicas sobre algunos personajes de la cultura y temas sociales, uno de los géneros periodísticos que más disfruta de escribir.
¿Cómo es una jornada de trabajo?
Ningún día es igual. Generalmente hacemos reuniones de sumario donde charlamos ideas, cerramos notas, distribuimos trabajos, etc. Nosotros trabajamos con un ritmo distinto a otras revistas, lo hacemos como si fuese un diario, tenemos cierres todos los días porque no trabajamos con parrilla, somos una redacción chica. después de la distribución es llegar y producir coordinar el lugar, la hora.
Previo a cada entrevista investiga y prepara una estructura con ejes temáticos de los que quiere hablar, aunque trata de generar un diálogo fluido en donde surjan cosas de las que pueda sorprenderse y sorprender.
¿Te pasó de pensar qué desastre esta entrevista?
Todo el tiempo, no solamente por el entrevistado, también depende de uno, sigo sintiendo algo que sentí siempre, cada vez que salgo a entrevistar a alguien, que es un dolor importante en el estómago, mucha ansiedad y miedo. Todo puede salir mal, todo puede salir perfecto, se juegan muchas cosas. No solo el entrevistado puede fallar, puede fallar uno, las preguntas, los gestos, por eso trato de estar abierta sin cargar con ningún tipo de prejuicio.
¿Recordás algún caso particular?
Sí, hay personajes del espectáculo y la cultura que son difíciles de entrevistar, recuerdo una entrevista telefónica con Capusotto que la hicimos en radio tipo 9 AM, lo despertamos, eran puros monosílabos, silencios que no terminaban nunca, no sabía si se había dormido o que había pasado.
¿Cómo salís de estas situaciones?
Pura intuición del momento, uno tiene que estar atento. Creo que la zafamos con "Capusotto estás dormido, no podes hablar con nadie" el tipo como que empezó a joder un poco.
¿Cómo es entrevistar a gente común?
Es más fácil, primero porque uno sabe menos, entonces te sorprenden más. Yo siempre voy con muchas cosas leídas sobre las personalidades, la cuestión es que no repita lo mismo, a veces tienen un "casetito" puesto, a veces uno hace las mismas preguntas que ya hicieron otros. Recuerdo una entrevista a Dady Brieva que me costó sacarlo de los lugares comunes, después me pidió que algunas cosas no las cuente, eso siempre hay que respetarlo sí o sí, cuando es un off de record apaga el grabador.
"El off de record se respeta a rajatabla" es una frase que se repite durante la charla. Fernanda entiende que su nombre es su capital y que el desprestigio en su rubro es una carga muy pesada.
¿Tratas de conformar al entrevistado?
No, no trabajo para eso. Quiero ser respetuosa con la vida de los otros. Hay cosas básicas que no se publicas como mentiras, cosas que te piden que no salgan. No siempre los entrevistados quedan conformes por más que digas exactamente lo que dijo el tipo, tratando de transmitir el gesto, la forma, porque es una mirada tuya sobre el otro, es un recorte que haces. Nunca va a estar conforme, siempre choca y es difícil leer lo que otro escribe de vos.
¿Cómo es el clima en las redacciones?
Es gente que está loca la que trabaja en una redacción. Creo que el periodista es un tipo que de por sí piensa que le están mintiendo, que tiene que descubrir algo más de lo que vio, cree que lo están cagando. Está en un lugar de querer saber más, de preguntar, repreguntar, es gente especial. Para mí es el lugar más divertido del mundo, donde se aprende mucho, poruqe siempre hay gente que sabe más.
¿Es un ambiene prejuicioso?
Sí, como estamos muy cerca todo es muy hedonista, esto de estar mostrando lo que haces, los demás saben cómo escribís, uno sabe lo que escribe el otro, hay mucho exhibicionismo. Las redacciones son un poco así, lugares eróticos porque uno está desnudo, entrevistas a personas delante de tus colegas, delante de fotógrafos, te sentís en pelotas.
¿Te molesta que sea así?
No, porque no tengo vergüenza de equivocarme, creo que todos metemos la pata, hasta los más expertos. estas situaciones son para aprender.
Apasionada por su profesión, Fernanda se caracteriza por ser trabajadora y atenta, fiel a su estilo de vida: "Siento que mi actitud frente a la vida es la de una periodista, con valores, con miserias, con un montón de cosas que se juegan. Una actitud que tiene que ver con el estar atento, todos tienen una historia que contar"
Datos:
María Fernanda Mainelli nación el 21 de octubre de 1974. Estudió Ciencia de la Comunicación en la Universidad de Rosario, su ciudad natal. Allí trabajó haciendo la prensa de la Librería Literaria de su familia "Ross" que en la actualidad también funciona como Centro Cultural. Luego de varios trabajos free lance en medios rosarinos y de tener su columna de espectáculos en televisión, la convocan desde Buenos Aires para trabajar en el dicario Crítica.
Con 7 años de carrera profesional en el periodismo sigue colaborando con la empresa de sus padres.